LLAMANOS 34 91 535 89 90

Empápate del vino y la gastronomía este verano en Empordá.

La Costa Brava cautiva el visitante con los viñedos bañados por el mar La Ruta del Vino DO Empordà muestra su historia, paisaje y cultura a través de su oferta enoturística

Enoturismo | 2017-07-07 13:16:46


Son 2.500 años de historia que hoy se pueden ver sobre el terreno, partiendo de Empúries y otros yacimientos arqueológicos de la Costa Brava, donde se conservan restos de prensas y fábricas de ánforas que muestran el gran comercio marítimo de nuestros vinos por el Mediterráneo durante la época romana.

También perviven varias de las cooperativas creadas a partir de la década de 1930 para recuperar la viña y el vino; su visita representa una  inmersión  cultural  mucho  más importante que probar sus vinos, porque nos permite entender las estructuras sociales y económicas de los pueblos y su ámbito agrícola ampurdanés.

El efecto termorregulador del mar Mediterráneo hace que en la zona de producción que se encuentra más cerca del litoral se eviten las bajadas de temperatura excesivas en invierno, y en verano, gracias al régimen de brisas, aporte humedad a la viña, idónea para su desarrollo. Por otra parte, se evita una subida pronunciada de las temperaturas.

En la zona de producción que se encuentra situada más en el interior, este efecto no es tan perceptible y el contraste térmico entre el día y la noche favorece la acumulación y el contenido de polifenoles y compuestos volátiles en la uva.

Las viñas reciben la fuerte influencia del régimen de vientos que afectan en el Empordà, sobre todo a la Tramontana, de componente norte. Este viento, seco, neutraliza los excesos de humedad, que se pueden dar de manera puntual en las estaciones más lluviosas, evitando que se desarrollen problemas fitosanitarios. De esta manera las viñas y uvas se pueden desarrollar y complementan la maduración sin problemas, con un estado sanitario excelente hasta su recolección.

Afortunadamente, en los últimos años se han llevado a cabo decenas de iniciativas privadas que han impulsado el renacimiento vitivinícola de la comarca y la consolidación de la DO Empordà.

Los productores de la zona, conocedores de las características de cada tipo de terreno, han aprendido a complementar sus vinos procedentes de uva de parcelas situadas en los diferentes tipos de suelos. Estos vinos han hecho enriquecer la gastronomía de la zona, ya que casan perfectamente con la cocina mediterránea.

Así, la zona vive un resurgimiento que pone a disposición del visitante uno de los destinos enoturísticos más atractivos de Europa. Con su historia, cultura e identidad. Y con un buen número de históricas bodegas y una nueva generación de emprendedores que van recuperando las viejas viñas de sus abuelos y aplicando las tecnologías más modernas

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...