LLAMANOS 34 91 535 89 90

Bodegas Vinos Jeromín

Bodegas Vinos Jeromín, una de las bodegas más antiguas de Madrid donde la cuarta generación se encarga de elaborar unos vinos muy personales. En su línea Vinos de Familia están plasmadas las personalidades de cada uno de sus miembros.

De bodegas con la bruja Viri | 2018-06-15 00:00:00


 

VINOS JEROMÍN

VILLAREJO DE SALVANÉS (MADRID)

 

 

Bodegas Vinos Jeromín se encuentra en el municipio de Villarejo de Salvanés en Madrid entre los ríos Tajo y Tajuña. Una de las bodegas más antiguas de Madrid y fundadora del Consejo Regulador de Madrid.

 

 

Una bodega familiar cuyos miembros se han criado entre cepas. El tatarabuelo plantó viñedos, el bisabuelo elaboraba vino a granel, el padre comenzó a elaborar vinos de calidad y embotellarlos hasta que, actualmente, la cuarta generación crea unos vinos diferentes y singulares buscando su propia personalidad.

 

 

Con Gregorio Martínez recorremos parte de las 50 hectáreas de viñedo que plantaron sus antepasados mayoritariamente de la variedad Tempranillo.

Unos viñedos en vaso diferentes a la plantación habitual en este tipo de cepas. Unas plantas con mucha altura y dos cabezas para facilitar la vendimia manual y entremezcladas con olivos ofrecen una imagen sorprendente a este singular viñedo.

 

 

Seguimos nuestro recorrido entre viñas viejas donde encontramos montoneras de compos procedente del raspón de la uva que después de tres o cuatros años se utiliza de abono natural para sus cepas.

Viñedos con escasa producción debido a la edad de la planta. Racimos pequeños y uvas de mínimo tamaño aportan a sus vinos mucha concentración de propiedades. De cada cepa recogen aproximadamente un kilo y medio de uva.

 

 

Visitamos viñas de Tempranillo con más de 80 años entremezcladas con viñedo más joven. También nos encontramos viñedos de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malvar entre campos de cebada y rodeado de olivos ... pequeñas viñas muy viejas que han heredado y algunas que han conseguido recuperar aportan matices diferentes y esencias singulares en sus vinos.

 

 

Regresamos a la bodega construida por su abuelo en 1956. Una gran nave sencilla y funcional donde lo que impera y prevalece es lo que contienen las botellas: el vino.

Bodegas Jeromín debe su nombre a Juan de Austria, el hijo bastardo de Felipe II que vivió en Villarejo de Salvanés y tenía el sobrenombre de Jeromín. Actualmente es la bodega más grandes a nivel de producción de Madrid y cuenta con varios prestigiosos premios Bacchus en sus vinos.

Una enorme puerta elaborada con las duelas de unas grandes Tinas que hasta 1929 contuvieron vino nos sumergen en los tesoros que esconde esta bodega.

 

 

Se incorpora al recorrido Manuel Martínez, el enólogo de la familia y artífice de los vinos.

Cuando a una persona le apasiona su trabajo se nota, y Manuel rezuma pasión y sentimiento al explicarme la creación de sus vinos.

En cada vino que crea busca las características y propiedades que le brinda la añada para plasmar el vino que ha ideado y diseñado.

Una unión entre el método tradicional con las más de 78 tinajas de cemento que construyó su abuelo y las últimas tecnologías con los grandes depósitos de acero inoxidable informatizados.

 

 

Otra enorme puerta de madera encierra la joya de la bodega: La Sala de Barricas.

Una sala decorada tradicionalmente con artesonado de madera muy vieja de antiguas barricas envuelve más de 1.200 barricas mayoritariamente de roble americano y algunas de roble francés. Diferentes tonelerías son las encargadas de envejecer estos vinos que Manuel diseña en cada añada.

 

 

Bodegas Jeromín es una bodega muy enraizada en su tierra, en su historia y en su familia. Todo esto lo expresa en sus vinos pensados e ideados con el fuerte vínculo de la familia y la tradición e historia madrileña.

Su línea de vinos donde la calidad-precio es excepcional, está representada por las distintas Puertas emblemáticas de Madrid tales como la Puerta de Alcalá, Puerta del Sol, Puerta Cerrada, Puerta de Hierro ...

En su línea de alta gama Vinos de Familia están plasmados en cada vino el carácter y personalidad de cada uno de sus miembros de la familia. Cada vino con el nombre de un miembro de la familia y su personalidad representada en el mismo.

 

 

Son vinos que no están clarificados ni filtrados para preservar la máxima naturalidad posible de la uva.

Empezamos nuestra cata por sus vinos blancos monovarietales de la variedad Malvar Puerta de Alcalá y Puerta del Sol. El primero, Puerta de Alcalá, un vino joven muy aromático y fresco, macerdo con sus hollejos el tiempo máximo que la variedad permite y sangrado por su propio peso, es decir, con vino yema sin prensar. El segundo, Puerta del Sol, todavía no ha salido al mercado y está elaborado con una selección de viñedos viejos. Con maceración en hormigón y fermentación en hormigón y en barrica. Más intenso y complejo con aromas florales y balsámicos.

 

 

En su línea Vinos de Familia descubrimos el carácter de sus miembros como Manuel lo ha plasmado en sus vinos.

Grego, un coupage de las tres variedades que mejor se comportan con la climatología madrileña, Tempranillo, Syrah y Garnacha. Un vino donde predomina la fruta roja con toques violetas muy fresco en boca y representativo del carácter de su hermano Gregorio: moderno y cosmopolita.

Purificación, un monovarietal de Garnacha de viñedos muy viejos en la zona de Cenicientos (Ávila). Una viña con mucha altitud de grano muy pequeño donde resaltan los intensos aromas a fruta negra. Un vino equilibrado, muy frutal pero con carácter y personalidad como su madre Puri.

Manu, el vino de Autor y representativo del carácter de Manuel, su creador. Un vino, como él se define, libre, inconformista y con imaginación buscando en cada añada la variedad que mejor se haya comportado. Cada año diferente, sorprendente y en constante evolución. 

Tuve el placer de constatarlo en dos añadas que catamos: 2011 y 2009, esta última ganadora del Bacchus de Oro.

 

 

Dulce María, es un vino dulce natural de uva Malvar con poca graduación alcohólica. Un vino muy difícil de elaborar porque es muy complicado parar la fermentación en el momento exacto.

Un vino suave, dulce y fresco para gente joven como su hermana María. 

Félix Martínez-Cepas Viejas es su vino más preciado. Un vino mayoritariamente de uva Tempranillo elaborado con las mejores uvas seleccionadas de los viñedos más viejos y de mayor calidad. Permanece más de 30 días con los hollejos para adquirir cuerpo y estructura. Con aromas a fruta madura con toques especiados y balsámicos. Potente, elegante y con personalidad como su padre Félix.

 

 

Todo un placer haber disfrutado del recorrido por los viejos y maravillosos viñedos madrileños. Agradecer a Gregorio la magnífica visita que me ha brindado y a Manuel el haberme permitido descubrir un poquito sus raíces a través de sus vinos.

 


 





    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...