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Bodegas Robles

Bodegas Robles es la única bodega que elabora vinos generosos ecológicos en Andalucía. Sus cepas se encuentran entre plantas y flores de vivos colores y una diversidad de insectos que, junto con varios centros de investigación, han estudiado meticulosamente con el objetivo de crear el perfecto ecosistema natural en sus viñedos.

De bodegas con la bruja Viri | 2018-07-10 00:00:00


 

BODEGAS ROBLES

MONTILLA (CÓRDOBA)

 

 

Bodegas Robles es una bodega familiar que comenzó su andadura en 1927 cuando Antonio José y Pilar, los abuelos de la actual generación al frente de ella, se desplazaron hasta Montilla Moriles para crearla.

Más tarde su hijo Francisco Robles perfeccionó el proceso importando las actuales botas de roble americano donde hoy envejecen sus vinos.

En el año 1999 Francis, Marisa y Paco, actual generación al cargo de la bodega, convirtieron Bodegas Robles en la primera bodega en el mundo que elaboraba vinos generosos ecológicos certificados. Actualmente sigue siendo la única bodega de vinos generosos con certificación ecológica de Andalucía.

 

 

Con Paco Robles comenzamos nuestro recorrido por el lugar más importante de la bodega y donde nace el vino: los viñedos. El paisaje es idílico ... en nuestro camino enseguida se puede apreciar desde lejos los viñedos que pertenecen a la bodega. Son viñas con mucha cubierta vegetal donde una gran variedad de flores silvestres de vivos colores rodean las cepas.

 

 

Una cubierta vegetal que, como Paco me comenta, no es algo accidental sino que está meticulosamente estudiada durante años con la ayuda de varios centros de investigación consiguiendo el ecosistema perfecto para la salud y el cuidado natural del viñedo.

Una vegetación que ayuda a incrementar la humedad del terreno protegiéndola del calentamiento que hay en la zona y aportando los nutrientes necesarios que sirven de alimento a la planta.

 

 

Esta diversidad de vegetación con flores de vivos colores y grandes aromas atraen a una gran variedad de insectos que se encargan de crear equilibrio en el ecosistema del viñedo, contribuyendo a contrarrestar el riesgo de enfermedades.

 

 

Seguimos nuestro recorrido por este oasis donde el estudio de la naturaleza y su desarrollo es utilizado para crear unos vinos diferentes y con identidad propia en los que sus levaduras han nacido entre cubiertas vegetales, flores, aromas y colores ... por todo ello ha sido reconocido como el mejor proyecto ecológico con el Premio a la Producción Ecológica.

 

 

Llegamos a uno de sus viñedos más singulares. Uno de los poquísimos viñedos que existen de la auténtica variedad de Verdejo (el clon 16) que aporta unos potentes matices frutales. Rodeado de un arroyo pude observar perdices, liebres, lechuzas y una pareja de lagartos que no se querían apartar del camino y daba pena interrumpir su pasión.

 

 

Después de recorrer estos preciosos jardines naturales en los que en cada punto había una buena postal entre el zumbido de las abejas y otros insectos, nos trasladamos a la bodega donde se encargan de plasmar en sus vinos lo que la naturaleza y el ecosistema han creado.

 

 

Una bodega construida en 1978 y presidida por un enorme jardín que representa su Laboratorio Natural.

En este lugar comenzó todo .... desde aquí estudian la evolución de las cepas con las distintas plantas aromáticas a traves de los diferentes insectos.

En este pequeño santuario de naturaleza rodeados de plantas silvestres como lavanda, santolina, romero, tomillo, rosales ... también se encuentra su proyecto Sigue tu Cepa.

 

 

Sigue tu Cepa es una iniciativa que pretende acercar la cultura vinícola al público. Para ello cualquier persona puede apadrinar una cepa ecológica y a partir de ahí seguir su evolución participando si se desea en su poda, despunte, aclarado y vendimia para conocer el proceso de elaboración del vino desde sus inicios. Un proyecto interesante y muy didáctico.

 

 

Una vez maravillada con las vistas que ofrece la bodega desde su ubicación, nos adentramos en la Sala de Botas donde envejecen estos vinos generosos.

En este lugar se nos incorpora Rocío Márquez, la enóloga de la bodega, para realizar la cata de sus vinos entre más de 3.000 antiguas botas rodeadas de numerosos premios nacionales e internacionales que a lo largo de su historia han merecido.

 

 

Como Rocío y Paco comentan, el ecosistema con el que trabajan en el campo les permite elaborar vinos generosos diferentes, puros y con personalidad propia. Vinos sin fortificar, frescos y con toques salinos que huelen y saben al reflejo de la tierra donde han nacido en los que la fruta fresca predomina a pesar de los largos años de envejecimiento en las botas.

 

 

Nuestra cata comienza con Piedra Luenga Verdejo. Un monovarietal de uva Verdejo criado sobre finas lías donde predominan los aromas a manzana ácida y flores blancas.

Piedra Luenga Fino de uva Pedro Ximénez y envejecido durante dos años bajo un velo de flor creado con las levaduras criadas en sus viñedos ecológicos. Un vino muy fragante con aromas a avellanas y toques florales.

Piedra Luenga Oloroso envejecido seis años bajo crianza oxidativa. Un oloroso donde el alcohol pasa desapercibido y predominan los ahumados y la fruta madura con notas balsámicas.

Piedra Luenga Pedro Ximénez. Su monovarietal de Pedro Ximénez elaborado con uvas que una vez vendimiadas son "asoleadas" extendiendo los racimos en sus propias paseras, un lugar del viñedo con pendiente suave, volteando regularmente los racimos manualmente para que su pasificación sea homogénea. Un vino muy aromático, toques dulces suaves se entremezclan con notas a frutos secos y sutiles cítricos.

Caprichoso Dulce. Un coupage de uvas Pedro Ximénez sobremaduradas al sol con vino de uvas Verdejo y un pequeño toque de anhídrido carbónico que aporta una nota chispeante muy sutil en boca. Aromas a piel de naranja, flor de azahar y miel convierten a este vino en todo un capricho.

Pedro Ximénez Selección de Robles 1927. Un vino elaborado con uvas pasificadas de Pedro Ximénez procedentes gran parte de una solera fundacional de 1927 y el resto de soleras de 1970 para aportar textura. Un vino untuoso pero con frescura predominando los toques de miel, torrefactos, chocolates y pimientas que ha conseguido la puntuación 100/100 en los prestigiosos premios Vinalies Internationales de Paris.

 

 

Tuve el placer de dejar un recuerdo de mi visita por la bodega en la que pude descubrir de primera mano el porqué los vinos de Bodegas Robles tienen esa personalidad tan singular que los caracteriza y que han sido galardonados con numerosos premios nacionales e internacionales.

Muchas gracias a Paco y Sonia por el día tan estupendo que me han hecho pasar recorriendo este pequeño oasis de naturaleza.

Enhorabuena por vuestra labor y por una viticultura ecológica que, como ellos mismos dicen, es el resultado de aprender de la naturaleza y dejarla desarrollar para utilizar y aprovechar sus recursos, volviendo a las raíces y a la naturalidad en el campo.

 


 

 

 

 





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