LLAMANOS 34 91 535 89 90

Bodegas Monóvar

Bodegas Monóvar, el templo del Fondillón. Sus muros guardan la mayor reserva de Fondillón del mundo en toneles con más de un siglo de antigüedad. Un vino representativo de la historia de Alicante, de su tradición, su autenticidad y su terruño, el llamado vino de reyes.

De bodegas con la bruja Viri | 2018-04-24 00:00:00


 

 

BODEGAS MONÓVAR

VILLENA (ALICANTE)

 

 

Bodegas Monóvar se encuentra en el municipio de Villena (Alicante), flanqueada por la Laguna de Salinas y el Valle del Mañán en una zona montañosa de bosques y encinas.

La bodega, construida en el año 2005, consta de una arquitectura moderna de líneas rectas donde impera el acero y los grandes ventanales para poder apreciar el paisaje que nos brinda su entorno.

 

 

Con Rafael Poveda, enólogo y alma de la bodega, nos disponemos a visitar algunas viñas de las 56 hectáreas de viñedo viejo que alberga.

Recorriendo sus viñedos, mayoritariamente de la uva más representativa de Alicante, la Monastrell, divisamos la Sierra de Salinas con su pico más alto La Capilla, el paraje natural de la Laguna de Salinas, la Pedanía del Collado de Azorín, donde este prestigioso escritor pasaba sus veranos. Azorín era un enamorado de la zona haciendo referencia al vino de Alicante o Fondillón en muchas de sus obras.

 

 

Me llama la atención la luminosidad de la zona. Se dice que Alicante tiene una luz y un brillo especial y aquí pude comprobarlo. La tierra es muy blanca, con mucho pedernal y los rayos del sol rebotan dando un aspecto más luminoso y majestuoso. Este pedernal contribuye a guardar el calor del día y favorece la maduración de la uva.

Mientras que nos dirigimos a la bodega, Rafael me cuenta la larga historia de su bodega. Son ya cinco generaciones elaborando vinos.

 

 

Es curioso como al entrar en esta moderna estructura de la bodega nos trasladamos e involucramos en un viaje al pasado, a la tradición y a siglos de historia de Alicante.

Nos encontramos en el templo de uno de los tesoros más preciados de Alicante: el Fondillón. Un vino único y singular, elaborado únicamente en Alicante con uva Monastrell, cinco siglos avalan su historia.

Esta bodega es la reserva más importante de Fondillón en el mundo. Grandes toneles, con más de un siglo de antigüedad, guardan este tesoro.


 

Es un vino diferente, con personalidad y representativo de la pureza del terreno de Alicante. Se elabora con viñedo en vaso muy viejo, en parcelas cuidadosamente seleccionadas y en zonas de solana y de secano.

Su vendimia es tardía con uvas muy maduras ligeramente pasificadas. Una vez la uva entra en bodega se estruja sin raspón y la fermentación siempre se realiza con levaduras autóctonas para extraer la autenticidad del terreno.

Cortan la fermentación alcohólica para que quede azúcar sin transformar. Un vino sin acabar que perpetuará su historia durante sus largos años de envejecimiento.

A diferencia de los vinos de Jerez, estos vinos no son encabezados o fortificados con alcohol vínico sino que todo su alcohol proviene de su propia fermentación.

 

 

 

Recorremos la sala donde se encuentran parte de los 200 toneles de roble con una edad media de 100 años en los cuales envejece el llamado antiguamente vino de reyes o vino de Alicante. Estos viejos toneles fueron adquiridos y rescatados por Salvador Poveda, padre de Rafael Poveda, cuando se dio cuenta que el tonel de Alicante iba a desaparecer y las antiguas bodegas se estaban deshaciendo de ellos por no encontrar valor en ellos.

 

 

Nos trasladamos seguidamente al templo de este lugar: La Sacristía. LLamado así porque era un lugar casi "sagrado" por ser el sitio donde se firmaban los contratos y se sellaban los acuerdos. Es aquí donde se encuentran las soleras de Fondillón más antiguas.

Diversos toneles de muy distintos tamaños encierran estas joyas que cataremos a continuación con lo que Rafael llama "venencia de pobre". Una venencia de caña que hace las veces de la venencia típica de cata.

Aquí cada tonel tiene una larga andadura y catar estos tesoros únicos directamente desde los toneles con siglos de historia es toda una experiencia difícil de olvidar.

 

 

Catamos uno de los toneles de 400 litros llamado "Les Bessones" con Solera de 1930 que se salvó de la guerra civil porque parte del techo de la vieja sacristía se cayó encima impidiendo que los expoliadores se pudieran llevar el vino.

Nos regodeamos con la Solera de 1944 de un tonel de 550 litros construido en 1852 y comprado por el bisabuelo Francis Poveda por 50 pesetas.

Disfrutamos de la Solera 1945 del tonel "Yago Quito" que perteneció a su bisabuelo Francisco y lleva sus iniciales.

Saboreamos Solera 1950 del tonel "Catí" comprado por el abuelo Salvador Poveda en el mismo año para conmemorar el nacimiento de su primer nieto ... un lugar que guarda un gran legado donde se podrían pasar largar horas descubriendo los diferentes matices de cada añada y la historia de cada tonel.

 


 

El Fondillón alcanzó un gran renombre en el mundo entero en el siglo XVII y debido a su alta calidad fue llamado vino de reyes. A finales del siglo XIX, debido a la crisis de la filoxera, prácticamente desapareció del mercado.

Personajes ilustres como Shakespeare y Dumas hicieron referencias a este vino. Azorín lo definió perfectamente "Centenario, dulce sin empalago, por su densidad empaña el cristal y en olores recuerda a la vieja caoba y madera vieja que apetece besar ... "

Besar, paladear, disfrutar y descubrir sensaciones en cada uno de ellos.

 

 

Fue en el año 1976, cuando la familia Poveda quiso sacar a la luz sus tesoros y embotelló las primeras botellas de Fondillón convirtiéndose en los pioneros del etiquetado y embotellado de este vino. Para ello seleccionaron el que más le gustaba de toda la bodega, la cosecha de 1959.

Actualmente la bodega junto con uno de los mejores enólogos del mundo, Raúl Pérez, han preparado el primer coupage de Fondillón del siglo XXI.

 

 

También la bodega elabora vinos de las variedades Monastrell, Cabernet Sauvignon y Merlot además de su personal y singular Riesling, todo un lujazo de vinos. No obstante me he querido centrar en el vino que representa la historia de Alicante: el Fondillón.

 

 

Agradecer a Rafael Poveda la singular cata que me ha brindado. Ha sido una lección de historia y de tradiciones donde me he sentido involucrada en un mar de sensaciones y momentos mágicos disfrutando de cada añada de estos tesoros que han sido cuidados y mimados durante tantos años, desde el bisabuelo hasta las actuales generaciones.

Os animo a visitar y disfrutar de estas joyas catadas directamente desde los toneles de Alicante con tanta historia, paladear y escuchar la historia de cada añada y de cada tonel que la guarda ... toda una experiencia difícil de olvidar !!!

 

 

 

 

 





    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...